domingo, 18 de octubre de 2020

 Los días alrededor de la muerte daba la impresión de que estaba surgiendo algo diferente. Una amabilidad y cierta calidez inusuales en medio de aquel matriarcado de hielo. 

Aquellas personas que, a pesar de ser familia jamás se habían comportado como tal, empezaban a darse cuenta de lo agradable de una sonrisa reconfortante;  de un abrazo - incomodo y no más largo de un minuto, pero abrazo a fin de cuentas; de preguntarse cómo están y tocarse tímidamente el brazo cuando las lágrimas empezaban a asomar. 

Incluso - y me sentí un poco extraña pensando esto- noté cierta liberación en alguno de ellos. Como si, por fin, la muerte les hubiera despojado de la presencia castradora y controladora de aquella mujer. 

Pero era un espejismo, su sombra nos había impregnado a todos. Estábamos todos salpicados de aquella mierda negra y viscosa. Y tenía serias dudas de si podríamos llegar a estar limpios algún día. 

En mi caso siempre podía darme la vuelta y aquello pasaría a ser un puto zarzal en un camino. Pero, y sus hijos?. Esos hijos a los que yo quería y que, a estas alturas, ya eran mi familia. Se curan las heridas que infringe una madre?

lunes, 18 de abril de 2011

miércoles, 13 de abril de 2011

Estoy idiota

Estoy idiota.
Tengo ganas de verte, de mirarte, de observar cada pequeño gesto tuyo.
Alargaría un dedo y te tocaría, recorrería despacito la piel de tu mano..¿es suave?, su calor, la forma de tus dedos, la palma, rodearía tu muñeca con mis dedos, tantearía el principio de tu brazo como un territorio prohibido......
Estoy idiota.

lunes, 11 de abril de 2011

Me haría pequeña...

Me haría pequeña y me perdería entre tus brazos.
Me quedaría allí, pegada a tu piel, con los ojos cerrados, esperando a que se pase la tormenta.
Me quedaría contigo, en un refugio secreto, imaginado...
Pero hoy, lo sueñas tú, que yo no puedo.
Hoy me cuentas tú un cuento para dormir.

miércoles, 6 de abril de 2011